miércoles, 25 de julio de 2012

RAREZAS ARGENTINAS: Los espíritus patrióticos


Hoy en la sección Rarezas Argentinas quiero intentar rendirle un homenaje a una gran actriz y directora (teatral) de nuestras tierras que nos dejó el pasado lunes 23 de julio, Alicia Zanca, con una gran trayectoria al frente de la gran pantalla.



Elegir una de sus películas para incluir en esta sección es un poco arbitrario, ya que siempre tuvo una personalidad arriesgadora, poniéndose al frente de proyectos que otros, talvez rechazarían. De esta manera podríamos nombrar algunos de sus títulos más extremos como Los amores de Laurita (1986), Cargo de Conciencia (2005), Arregui (2001), u Obsesiuón de venganza (1987)... pero elegí una película algo (bastante) perdida que vi hace muchos años alguna medianoche en la TV (y que tuve grabada durante bastante tiempo en VHS), Los espíritus patrióticos (1989).



Esta película es la ópera prima de Pablo Nisenson (un director con varias obras para esta sección) y Maria Victoria Menis (la misma de Arregui). Ya la historia sola es digna de la mayor de las rarezas, resulta que en lugar recóndito espacio de la Biblioteca Nacional existe un grupo secreto llamado “Club de los espíritus patrióticos”, y lo de “espíritus” no es un eufemismo, realmente son espíritus, fantasmas, espectros, o como los quieran llamar.
Estos fantasmas son los de un ganadero, un general, un policía especial, y un conquistador (entre otros hombres y mujeres que deambulan por los pasillos de la Biblioteca)  y hace varias décadas vienen planeando un Golpe de Estado para retornar al poder y a mejores épocas ¿¿¿¿????, y encima ahora cuentan con la ayuda de un ¿humano? Como para poder concretar la toma (Hector Malamud).
Pero hay dos periodistas cuasi aficionados (Zanca y Mauricio Dayub) que tran una investigación dan con los espíritus y ahora están dispuestos a interrumpir los planes que hagan peligrar la democracia ¡¡¡¡!!!!.

En definitiva, el argumento daba para una especie de sátira descabellada; y el mayor problema de la película es que parece no inclinarse del todo por eso, y por el contrario tiende a tomarse demasiado en serio su, seamos sinceros, incoherente planteo.
Así como esta la cosa, la película deambula por una comicidad simple, momentos de inentendible dramatismo, cuestiones políticas que se suponen de gran peso, y alegorías democráticas propias de la época... además de otra comicidad involuntaria e inevitable.

El final de los años ’80 y comienzos (hasta mitad) de los ’90 no fueron los mejores años para el cine nacional, mucha de su producción pasó al video y las salas se llenaron de bastante contenido carente de suficiente presupuesto y con una estética más propicia, precisamente, al video hogareño. Esto es, en parte, lo que sucede con Los espíritus patrióticos, una película que pese a su tono dramático pareciera no tomarse en serio a sí mismo y haber resuelto las cosas... bueno, como pudieron.

Alicia Zanca interpreta a Ana Mil, como ya dije, una de las periodistas que descubre el plan detrás de los fantasmas, y ella, al igual que Mauricio Dayub son de lo mejorcito de la película; los que parecieran encontrar el tono justo para que la película fluya bien, el de la sátira. Sus personajes son sobreactuados, exagerados, casi caricaturescos, pero sus momentos son, por lejos, los más divertidos de la película. A diferencia de los fantasmas, en sí, en donde uno se podía imaginar que se encontraba el punto más grotesco; ya sea desde el guión o desde la interpretación, suenan demasiado solemnes, graves, con una necesidad imperiosas de tirar frases de manual, como convirtiéndolos en acartonados (algo parecido le sucede a Dinenson en Ángel, la diva, y yo), y quitándoles toda posibilidad de gracia (que por momentos se intenta pero no se logra).

Menis y Dinenson cumplen una buena labor de ambientación, logrando algunos climas bastante opresores en la Biblioteca; y además el ritmo de la película es bastante sostenido, lo que la hace por lo menos, amena (aunque algunos momentos retóricos terminen por aburrir).

Otro punto en contra es la banda de sonido, como sucedía mucho en esa entonces, los sonidos suenan algo bajos y la música bastante altisonante, estridente, volviéndose bastante molesta.

En fin, Los espíritus patrióticos es toda una curiosidad en un cine no muy acostumbrado a lo sobrenatural, ni siquiera sin ser de género (como en este caso), y la reciente partida de esa enorme actriz como Alicia Zanca puede ser una buena oportunidad para recordarla, quitarla del arcón en la que se encuentra, y darle otra oportunidad de revisión; después de todo, aunque el resultado sea algo moroso, el planteo era bastante interesante.


Ah, otra cuestión, si algún lector tiene un afiche más amplio, un video, o lo que sea sobre esta película, por favor que lo haga llegar... lo que está arriba es lo único que encontré.

3 comentarios:

  1. El tuyo, Sandro acaso sea uno de los mejores homenajes que haya recibido la figura de Alicia Zanca ... Bizarrisima pelicula .

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  2. Gracias por el halago Gra!, no sé si es para tanto. Quería retratar el perfil de esta muy buena actriz que nunca tuvo "miedo" en arriesgarse con cierto tipo de películas que otros no harían. La opción obvia era comentar Los amores de Laurita, pero me pareció que no daba evocar a alguien contando las veces que aparece en bolas en una película.
    Los espíritus patrióticos me pareció un muy buen ejemplo del tipo de películas que Alicia Zanca se animada a hacer

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  3. Estimado Fernando,

    Tengo en mi poder un buen afiche de la pelicula...
    Agradezco el recuerdo de nuestra "Zanca"
    Le pido a la vez, por respeto en especial por el cine local, la debida informacion antes de publicar. En primer lugar yo he realizado algunos otras peliculas ademas de las consignadas.
    Por ultimo, en la misma linea, mi apellido no es Dinenson, sino Nisenson,

    atte.

    Pablo Nisenson

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