sábado, 1 de septiembre de 2012

INFAMES SECUELAS: Splash 2


Los ‘80 fue la década de las comedias para Tom Hanks, el hombre que comenzó vistiéndose de mujer en una serie de TV, ganó popularidad durante esa época con algunas de las comedias más populares de la década, entre ellas Despedida de solteros (Bachelor Party, 1984), Hogar dulce hogar (Money Pit, 1986), Socios y sabuesos (Turner & Hutch, 1989) y Quisiera ser grande (Big, 1988). Pero antes que esas, hubo una película que lo dio a conocer en el mundo de la comedia cinematográfica, justo en el mismo año de estallaar con Despedida..., estoy hablando de Splash (1984), una comedia romántica dirigida por Ron Howard en la que Tom interpretaba a un hombre que era rescatado del mar por una sirena interpretada por Daryl Hannah (cuando todavía parecía una mujer) y entre los dos nacía el amor. La película, una de las primeras producidas por Touchstone Pictures, fue un sorpresivo éxito; y si bien no es una genialidad por lo menos es bastante entretenida.

La cosa es que cuatro años después, a la gente de Buena Vista/Walt Disney Pictures se le ocurrió estrenar una secuela directo para televisión y VHS, por supuesto que pasó desapercibida para casi todo el mundo. Sin la misma producción, sin el mismo director, y sin los mismos actores protagonistas, Splash 2 (Splash, Too, 1988) es una de las secuelas con menos sentido, y menos recordada,  que conozco.



Al igual que la producción de la película, en los hechos también pasaron cuatro años desde que (OJO A QUIENES NO VIERON LA ORIGINAL PORQUE VIENE SPOILER) Allen y Madison (los otrora personajes de Hanks y Hannah ahora en manos de Todd Waring y Amy Yasbeck)  fundieron su amor huyendo hacia el mar y comenzando una vida subacuática; en realidad, ahora nos enteramos que estuvieron viviendo en un islote pequeño y desértico (en verdad parece un montículo de arena en medio de una bañera, pero bueh). Allen comienza a aburrirse de vivir sobre la arena y una palmera de goma y extraña a su familia y a su hermano Freddie, Madison se apiada y le muestra una visión en el agua  de cómo andan las cosas en tierra firme, y al ver que las cosas estan para el culo, deciden regresar. Parate acá, al final de la 1, cuando ambos se van a  vivir bajo el agua se deja bien clarito que no iban a poder volver al continente, ya soportamos que nos mintieran y en verdad vivan en una isla, ahora vuelven al continente, o sea nos toman por estúpidos... sigamos.
Una vez en Nueva York las cosas vuelven a arrancar otra vez, mientras Allen se ocupa de la empresa familiar, Madison prueba ser ama de casa en el nuevo nidito de amor; se hace de nuevos amigos y vecinos... y cuando se aburre trata de salvar a un delfín en cautiverio. En realidad creo que ese es el gancho que busca la película, que nos riamos de una sirena intentando vivir en los suburbios, o algo así; no lo lograron.

Ya lo aclaré antes, Splash 2 es una secuela sencillamente innecesaria, pero además subestima al espectador. Algo similar sucede con las películas de terror, si un punto anunciaste el final, o decapitaste al asesino, no podés regresarlo otra vez, se acabó, ya está. Acá es lo mismo, la original cerraba como para que los personajes consumaran su amor y nunca volvieran, no hay ninguna necesidad de regresar otra vez a esa historia, porque nos cuentan más de lo mismo y encima con una calidad paupérrima.

A Yasbeck la tenemos de alguna serie de televisión y es la pelirroja de House II (1987), acá, para que se parezca a Daryl Hannah le pusieron una peluca rubia que más bien parece un lampazo sucio. A Waring parece que nadie lo conoce salvo por perpretarse en su imitación de Tom Hanks; no solo repitió su personaje en esta, sino que hizo el rol de Tom en una serie de TV basada en Nada en común (Nothing in Common, 1986) que este protagonizó junto a Jackie Gleason. Talvez la productora Asylum vuelva a convocar a Waring para hacer una versión alternativa de Robert Langdom, ya se sabe como son esos muchachos...
La cosa es que los dos nuevos protagonistas están muy por debajo de los originales, simplemente actúan mal, no hay otra razón.

Otra cosa que no ayuda en absoluto es el tono de “comedia boba” episódica. Esta bien, la original tenía más de comedia que de romántica, pero en esta llevron el elemento cómico muy lejos, y por momentos parece que asistimos a una parodia de SNL sobre Splash. Desde el minuto uno la historia se plaga de chistes tontos y directamente sin gracia, sepultando al poco romanticismo que quedaba.

El Director Greg Antonacci tiene pocos elementos con los que defenderse y los maneja mal, más que una película parece que estuviéramos viendo el capítulo largo de alguna sitcom cancelada; es lógico, esta es su única película, luego se dedicó a dirigir y producir series de TV y musicales para Broadway.

En fin, es poco y nada lo que hay que destacar de Splash 2, ni siquiera sirve para risas involuntarias porque nunca entretiene por más ridícula e incoherente que sea. Claro está, es otra secuela infame, casi desconocida (por suerte) e infame.


3 comentarios:

  1. Espantosa Splash!te agrego El Hombre del zapato rojo en el raconto peliculero de Hanks,ese film cada vez que lo encuentro, lo vuelvo a ver,lo adore!Saludos Ultraman!

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  2. Jajaja, sí Sil me acuerdo de El hombre del zapato rojo!!!!, puede que me la aya olvidado porque me gusta más la original francesa con Pierre Richard, pero está buena también!

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  3. EMMMMMMMMM ... Porque me hicieron enterar que existe este esperpento ? :P

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