Llegó
octubre y por esas cosas de que nos gusta actuar en masa sin pensar en el por
qué, todo se llena de una atmósfera de terror debido a una “festividad” que a
nosotros nos es totalmente ajena pero que igualmente festejamos más que
cualquier otra fecha patria. Bueno sí, a fin de mes llega la Noche de brujas o
Halloween como nos gusta decir a los que ya sentimos como ajeno el idioma
castellano ¿?. La cosa es que el género de terror me gusta, entonces, de
acuerdo o no con la celebración, aprovecho la ocasión para dedicarle todo el
mes a darle vueltas al asunto una u otra vez. Para ser claros, durante este
mes, todos los posteos van a ser sobre cine de terror, empezando aaaahora.
El
sub-género de slashers films (terror sobre asesinos seriales, digamos) es el
que más me entretiene, principalmente porque es en el que suele encontrarse
mayores elementos de suspenso. A su vez estos films son los más factibles a
llenarse de secuelas si los números cierran (y a veces ni siquiera es necesario
eso). Los asesinos vuelven una y otra vez, al final de cada capítulo parecen
que los matan y no, vuelven otra vez al acecho; la lógica acá no importa (¿por
qué esperan a otra película para volver, por qué no vuelven de inmediato?), la
maldad es inmortal. Y así como vuelven los asesinos, en los mejores casos
suelen regresar aquellos que quedaron vivos de las otras veces, como cuentas
pendientes a saldar. De estas últimas personas viene el conteo de hoy,
sobrevivientes reiterados, aquellos que logran vencer varias veces al mal...
hasta que, a veces, son alcanzados. ACLARACIÓN ANTES DE
SEGUIR, EN LAS SIGUIENTES LÍNEAS SE VA A TIRAR SPOILERS A LO PAVO, ESTAN
AVISADOS.
Sidney
Prescott (Scream 1 a 4)
Empecemos
de una con mi preferida. La saga de Scream se planeó desde un principio
como una “parodia” a los lugares comunes del slasher pero sin ser
(del todo) una comedia, y hasta trastocando algunas reglas básicas. Todo eso
está expresado en la figura de esta suerte de heroína interpretada en las
cuatro oportunidades por Neve Campbell. La chica, que comienza con 17 años, es
virgen como dicen las reglas, pero tiene muchas ganas de tirar la chancleta
cuanto antes con su novio Billy Loomis; no es para nada inocente; a lo largo de
las cuatro películas demostró ser cada vez más aguerrida; tiene una historia
familiar perturbadora; no parece tenerle miedo al asesino, y lo principal, ya
van ocho asesinos y ninguno pudo borrarla del mapa, los maniáticos no vuelven,
pero ella sí.
Esta bien,
son tres los personajes que siempre sobreviven al asesino de turno, pero seamos
sinceros, sin la presencia de Sydney, Gale Weathers y Dewey Riley hubiesen
muerto hace rato... o no, porque parece que todos los asesinos se empeñan en
perseguirla a ella.
Esto es lo
que hace particular a Scream, a diferencia de las otras sagas, acá no
seguimos la historia de un asesino (que para aglutinarlos a todos llamamos
Ghostface por la máscara que utilizan), sino la de su sobreviviente. Como dice
Kirby en la cuarta entrega, Sydney es el ángel de la muerte.
Tommy
Jarvis (Martes 13 Parte 4, 5 y 6)
A este
muchacho muchos no lo conocen, y es que de las 11 entregas que tuvo la historia
del loquito de Jason y su sobreprotectora mamá, Tommy participó sólo en tres y
siempre interpretado por actores diferentes. Además su personaje pareció cobrar
fuerza en un momento, pero luego desapareció sin que nada se nos vuelva a decir
sobre él. Veamos...
Tommy
comienza su travesía como un chico simpático y algo nerd (Corey “Bocazas”
Feldman) que vive con su madre y su hermana y le gustan las máscaras. Para el
final de su primera aparición el pibe se calzó la máscara de hockey y terminó
con la vida de Don Vorhees en lo que se anunciaba como El último capítulo
(1984). Nada de eso, un año después estrenaron una película rarísima en la cual
Tommy (John Sheperd), que quedó chiflado luego de presenciar tantas muertes,
está internado en un neuropsiquiátrico; y hasta ahí llega otro asesino con la
misma máscara (el padre de una de las víctimas, o algo así). Tommy sale
victorioso de este nuevo ataque de machete. Pero al año siguiente nos mostraban
como, al salir del hospicio, el chico (ahora, Tom Mathews) que esta bastante
grandecito, tiene dudas de que Jason realmente esté muerto ¿¿??, se dirige a su
tumba, la clava un fierro en el pecho con la mala suerte de que justo cae un
rayo que lo revive (y sí, es una estupidez, pero bueh). Jason vuelve a hacer de
las suyas, Tommy tiene una epifanía de que para vencerlo definitivamente había
que hundirlo en la lago en el que murió la primera vez (¡!), lo logra y fin del
cuento para este chico medio palurdo, que lo venció, se enfrentó a otro loco,
lo revivió, y se pensó que lo había matado para siempre... pero no, Jason
tendría cinco “aventuras” más sin la presencia del héroe, que en definitiva,
vivió para contar.
Laurie
Strode (Halloween 1, 2, H20, y Resurección)
Laurie es
el epítome de la castidad y la inocencia. Mientras todas sus amigas parecen no
tener problema en mostrarse como fiesteras deseosas de sexo, ella no, es
virgen, usa jeans largos y camisas abotonadas de arriba abajo; encima es muy
responsable, se toma su trabajo de niñera de modo muy profesional. Aún así no
se va a librar de la “locura” del enmascarado Michael Myers que, luego de
achurar a todas las otras atorrantas obvio, la va a perseguir por todos lados
con tal de ver sus interiores, llegar a sus entrañas, entrar en lo más profundo
de su ser... bah, la quiere reventar a cuchillazos.
En verdad
hay otro sobreviviente en la saga de Halloween, el Dr. Sam Loomis
(Donald Pleasence), pero aunque el viejo chapa participó en más capítulos (1,
2, 4, 5 y 6) y también murió y resucitó, todos reconocen a Laurie como LA
heroína.
Con la
primer entrega de esta saga conocimos a Jamie Lee Curtis que rápidamente se
convirtió en la mejor de las Scream Queens, por lo menos de los ’80.
Michael
primero la persiguió por todo el pueblito de Haddonfield. Luego cuando la
llevaron al hospital, el tipo revivió y se le apareció ahí para joderle la vida
un poco más (y además para que nos enteremos de que son hermanos), aún así
Laurie lo venció otra vez... o no, en la cuarta entrega de la saga, nos
enteramos que 1- Michael estuvo 10 años en coma y sigue vivo, 2- Laurie murió
hace poco de vaya uno a saber qué, y 3- Laurie tuvo una hija, llamada Jaime
(je) que es una de las pendejas más insoportables de la historia del cine. Pero
esto no es todo, 20 años después, nos cuentan que en verdad Jamie fingió su
muerte, se cambió su nombre y apellido y ahora es rectora de una universidad.
Pero el pasado siempre te encuentra (que frase para una de terror ¿no?) y
Michael (que debe tener contactos con la cana para sacar los datos de la
protección de víctimas) la busca y la encuentra. Al final de H20 Laurie
triunfa otra vez y le corta de un hachazo la cabeza... pero a algún productor
se le ocurrió seguir un poco más ¿?, y resulta que el decapitado no era el
asesino sino un policía con su máscara. Enterada de esto, Laurie enloquece, la
internan en un neuropsiquiátrico, Michael va a buscarla y al principio de Resurrección
la asesina de una forma muy boluda. Fin para una de las sobrevivientes más
valientes de los slashers film.
Cuando Rob
Zombie hizo sus remakes de Halloween 1 y 2, Laurie Cambió al
rostro y actitud de Scout Taylor-Compton que no lo hizo tan mal pero esta a años luz de la Reina del Grito
original, Jamie te amamos.
Andy
Barclay (Chucky: El muñeco diabólico 1, 2, y 3)
Puede que
esta saga no sea una típica de slashers, pero piénselo bien, tiene todos sus
elementos.
Andy
(interpretado en las dos primeras partes por Alex Vincent y luego por Justin
Whalin) es un nene entre simpático, inocente, y medio rompepelotas qu le pide
a su madre que le compre un muñeco de moda, los Good Guys, una especie de
bebotes con aspecto de nene chiquito. El problema es que los comuñes parecen
que son medio caros y la madre es un poco pijotera, cuando se entera de que un
vagabundo está vendiendo uno no duda en comprarlo, con la mala suerte de ser un
muñeco poseído por el espíritu de Charles Lee Ray, un tipo con mucha onda...
sino fuese que se trata de un asesino serial.
En la
primer instancia a Andy lo vemos como un infante modelo, correcto, siempre
sonriente, y muy obediente, sobre todo de las indicaciones que le da su “amigo”
Chucky quien solo pretende poseer su cuerpo. Cuando el pibe y su madre se dan
cuenta de que la cara de hijo de puta que tiene el muñeco no es (solo) un
defecto de fábrica, se enfrentan a él; Andy lo incinera en la chimenea y la
mujer lo destroza a tiros junto con el policía que había perseguido al asesino.
Ya para la
continuación, Andy es separado de su mamá y es enviado a un hogar sustituto.
Acá Andy es mucho más reservado y algo perturbado; lógico, es que Chucky fue
rearmado para reconstruir la escena del crimen ¿? y quiere vengarse del chico.
Nuevamente Andy se arma de valor y enfrenta al muñeco en su propia fábrica
derritiéndole la cara y haciéndolo explotar.
Claro, los
productores querían una tercera instancia, y por eso la fábrica de los Good
Guys decide relanzar la línea... usando como molde el muñeco explotado. Para
todo esto, ya pasaron ocho años y Andy, que está más estúpido que nunca, se
encuentra en un colegio militar ¡!. Chucky otra vez busca venganza pero ya no
quiere poseer su cuerpo porque está muy viejo ¡¡!! y por eso se “encariña” con otro nenito, aún más sonso que Andy ,
Tyler, que siempre da vueltas por la escuela. Ahora Andy le dispara y lo
destripa con un ventilador.
Para la
cuarta entrega la saga tomó otro rumbo y ya nada más sabremos de nuestro
inocente sobreviviente; una lástima, siempre nos vamos a quedar con las ganas
de que el muñeco haga justicia.
Nancy
Thompson (Pesadilla en lo profundo de la noche 1, 3 y ¿La
Nueva Pesadilla?)
Podríamos
decir que es quien peor la pasa, esta piba no tiene descanso, literalmente.
Cuando la conocemos por primera vez,
Nancy (Heather Langenkamp) tenía un grupo de tres amigos en el cual
cumplía el rol de la modosita, pero Fred Krueger, el que acecha los sueños, se
los despacha uno a uno.
Si bien
comienza de manera medio inocente y pura, ya a lo largo de la primer película
vemos que no es ninguna estúpida, investiga, averigua, y es tan hábil que hasta
consigue unas “pastillas para no dormir” (según textual del rótulo en el
frasco) y un libro “para cazar fantasmas de los sueños”, y sí, o es muy
afortunada o es una genia.
Además lo
de ser casta le dura poco, si bien histeriquea a su novio Glenn (un debutante
Johnny Depp), no duda en meterse en la bañera y con las piernas abiertas buscar
un modo de relajarse...
Nancy es
tan aguerrida que ella sola descubre el pasado del hombre del sombrero color
café y el modo de vencerlo trayéndolo al mundo real; y es más hasta no duda en
utilizarse como carnada. Ahí demuestra ser mucho más avispada que su novio,
quien solo tenía que quedarse despierto para alertarla, pero no puede evitar
tener “pensamientos chanchos” y todos sabemos lo que pasa cuando los hombres
nos excitamos... la cama se lo traga, je.
Así, sola y
solita, Nancy vence al dedos de podadora en su mundo.
Obviemos la
primer secuela (una película que debería ser exhibida en cada marcha del
orgullo gay), en la tercera instancia (Guerreros de sueños), Nancy llega
al neuropsiquiátrico en el que se encuentran las nuevas víctimas de las
“bromas” de Freddy como una experta en terapias alternativas para superar las
pesadillas ¿?; más que nada es una promotora de la droga supresora de sueños
Hipnocyl. Esta vez Freddy no se la toma con ella directamente, pero en una
especie de apología del héroe colectivo, es la que alienta a que todos se unan para vencerlo en conjunto. Claro, sobre el
final, él la recuerda, y la asesina en una escena entre inesperada,
innecesaria, y algo decepcionante.
A pesar de
estar en sólo dos instancias, Nancy quedó como la enemiga acérrima de Freddy,
lugar que en las secuelas posteriores la Alice de Lisa Wilcox no pudo ocupar ni
por un instante.
En la
extraña y muy entretenida La Nueva Pesadilla, Heather Langenkamp se
interpreta a sí misma, y es tan aguerrida como Nancy, además demuestra dar todo
por defender a su hijo, una madraza.
Esta lista
ya se hizo interminablemente larga, acá están los cinco sobrevivientes más
emblemáticos de la historia de los slasher films, los que no tuvieron miedo a
enfrentarse una y otra vez a sus miedos vueltos realidad. No son los únicos,
pero sí los más recordados, los de las sagas más famosas, ¿ustedes se acuerdan
de otros? Colaboren...
Lei tu nota, Fernando y reafirmo porque no me atrae el genero ... Es una extraordinaria reseña de incoherencias, historias bizarras de principio a fin, donde la que mas me hizo reir es la de Jason .
ResponderEliminarIncoherencias que conforman una nota GLORIOSA . Con ganas espero mas de estas a lo largo de Octubre !
... Y sí, por origen el terror es incoherente, y los slashers se van convirtiendo cada vez más incoherentes con el pasar de las secuelas, es imposible mantener una lógica con un tomuer que revive 10 veces...
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